Destino Vilariño (1ª parte)

 

 

Hay lugares enigmáticos, paradisíacos, extraordinarios. Lugares a los que regresarías una y otra vez. Rincones que no te cansas de fotografiar, que enamoran y crees firmemente que allí serías feliz. Hay lugares así y luego está Vilariño de Conso.

Es muy difícil pretender escribir las sensaciones que transmite este pueblo y su gente. Es difícil no emocionarse cuando alguien te agarra de la mano (consciente de la repercusión de nuestra presencia allí) y te explica orgullosa y emocionada lo maravilloso que es aquel lugar, que no existe sitio mejor y ya, con lágrimas en los ojos y en el corazón, te cuenta sin hablar la necesidad que tiene el pueblo de darse a conocer.

De dar a conocer un entorno privilegiado, su cultura y gastronomía, pero sobre todo las ganas de compartir sus historias, sus temores e ilusiones con quienes les visiten. Solo mirándoles a los ojos sabemos de su alegría cuando al visitante se le ilumina la cara con una sonrisa y un gesto de bienestar. Con eso les vale, porque saben, que de esos muchos visitantes que vendrán, algunos de ellos decidirán emprender un proyecto de vida en Vilariño de Conso. Gota a gota, persona a persona. Esto es lo que necesita un pueblo como este para mantenerse vivo.

Y vida es lo que le sobra a este lugar tan maravilloso, rodeado de cinco embalses entre los que se encuentran el segundo más grande y limpio de Europa (embalse de Portas)  y el más alto de Galicia (embalse del Cenza a casi 1.400 metros). Morrenas glaciares, montañas infinitas y senderos que adentrándose en el corazón de Vilariño te llevan al cielo. Carnavales con sus “Boteiros”, carnes en horno de leña, molinos en funcionamiento, un centro de interpretación de setas y un museo etnográfico donde regresar al pasado reciente. Todo esto es posible disfrutarlo en Vilariño de Conso.

Embalse de Portas
Morrenas glaciares de Chaguazoso
Embalse del Cenza

En cuanto a lo que a gastronomía se refiere nos encontramos con unos productos de río y montaña dignos de mención. Una fantástica ganadería de vacuno. Truchas y anguilas que podemos encontrar en el río Cenza y unos reseñables cordero y el cabrito, este último protagonista en la fiesta de exaltación que coincide con el Domingo de carnaval.

Y qué podemos decir de su postre: el Montonico. Una receta que llega emigrada desde Argentina y que no deja a nadie indiferente. En la Panadería Guerra lo elaboran siguiendo una magnífica receta de herencia familiar.

Un carnaval con identidad propia y siendo, con sus desfiles de foliones y “boteiros”, uno de los más autóctonos y ancestrales de la provincia de Ourense se celebra entre finales de febrero y principios de marzo ya que dura 14 días aproximadamente.

Boteiros de Castiñeira

Podemos disfrutar de todo esto alojándonos en el albergue municipal (dispone de zona común y dormitorios más reducidos con baño) recién renovado y en el que nos harán sentir como en casa. Cerca del albergue nos encontramos con la zona de ocio de Vilariño. Zona deportiva, de descanso y un área de baño en el río fantásticamente habilitada para la comodidad de los bañistas.

Así pues y con todo esto, que no es poco, hacen de este municipio un lugar donde pasar unos días de relax y poder empaparse de un modo de vida auténtico. Buena cuenta de ello hemos dado el grupo que nos reunimos en Vilariño a iniciativa del Ayuntamiento y su Alcaldesa Melisa Macía, a la que agradecemos enormemente poder disfrutar de este enclave maravilloso.

 

Galería:

Útiles de cocina (museo etnográfico)

 

 

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