EN ESTOS TIEMPOS

Incluso en estos tiempos, como diría el maestro Sabina, en los que soy feliz de otra manera no siempre debo mirar a otro lado cuando en cada esquina se asesina a un poeta. Pero hay a quién no le importa nada de eso, es más, hay a quién no le importa y aún se dejan convencer por lamentables asesinos de primaveras.

Y digo esto por esa necesidad que todos tenemos de vez en cuando de quitarnos una mierda de encima. Al igual que en ese antro en el que el barman escucha sin demasiada atención las miserias y desahogos del borracho de última hora, la única diferencia amigo mío es que yo no molesto de esa manera a quién está trabajando detrás de la barra.

Pero cada cuál que mire para lo suyo, al final lo del tema de compartir, en esta sociedad tan virtualizada, no deja de ser más que una simple palabra y el verdadero significado se ha convertido en una mera utopía.

En eso estoy tranquilo, porque como hombre paciente me agarro al refranero popular, ya que nunca llovió que no escampara, a cada cerdo le llega su San Martín y se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.

He dicho.